El vuelo del Halcón

El vuelo del HalcónEl vuelo del Halcón

 

El  vuelo del Halcon  es de acción, de mucha carga energética, de momentos arriesgados y complicados, nosotros amamos las cosas con alto contenido de riesgo siempre al filo de lo inevitable, sintiendo siempre fluir la adrenalina por nuestras venas. Es por esta causa que en esta ocasión seremos los pasajeros y miraremos a través de los ojos del halcón mientras surca por los aires del infinito.

Desde los altos peñascos de inaccesible cúspides se encuentra la criatura que no le teme a nada ni a nadie que escudriña y barre con su mirada el terreno alrededor. Sus ojos examinadores ven a lo lejos, en lo más profundo de la montaña, pequeños e indefensos animales y con un salto se lanza al precipicio en caída libre extendiendo suavemente sus alas, mientras cae no da muestra de vértigo sino que con coraje surca esquivándose de las salientes pedregosas de la montaña.

Con un rápido movimiento toma su presa para ahora en subida vertiginosa llevarla nuevamente a su nido. La lucha del indefenso animal no es nada con la increíble fortaleza del halcón. En forma súbita levanta sus poderosas alas  para iniciar un vuelo hacia las alturas, con fortaleza siente la ráfagas del viento y se deja llevar en vuelo planeado por la inmensidad como si disfrutara del paseo en un día claro y soleado, olvidándose de sí mismo y reclamando el cielo como un monarca con los brazos extendidos como diciendo esto me pertenece.

El halcón traza líneas finas por las bóvedas celestes dibujando su camino, dejando el rastro con tinta invisible para las futuras generaciones. Sus ojos ahora enfocan un punto a la distancia, el ojo humano no lo puede percibir, pero su potencia visual ve claramente y ahora se lanza al acecho. Lo ha reconocido a la distancia y es un enemigo que invade su terreno, la lucha será cuerpo a cuerpo, la batalla se librará en los cielos.

Con potencia radical ambas se lanzan al ataque, tienen la misma fuerza, la misma habilidad, los mismos objetivos, la lucha será pareja,  pero hay algo en la que no pueden ser iguales y es en su experiencia en batallas. Ningún avión de las fuerzas aéreas modernas ha tenido semejante batalla. Mientras caen ambas sus energías son más vívidas y luchan hasta morir.

Qué fortaleza sacada de la debilidad, qué energía de dónde ya no las hay, las esperanzas no sucumben ante la tenacidad de la más violenta batalla en donde nadie querrá retroceder. El ser humano se ve reflejado en aquello, existen batallas diarias, verdaderas batallas en las que solo uno será el ganador, uno llevará la corana de la vida y el otro de la derrota. El enemigo nos ha declarado la guerra desde el mismo instante de nuestra concepción y no está dispuesto a retroceder.

El halcón con más experiencia triunfa en una guerra sin cuartel, el triunfo se llevó a cabo segundos antes de ser golpeado por las rocas. Ante lo inevitable el ser humano puede obtener el valioso triunfo sólo segundos antes de sucumbir en una derrota inminente, cuán importante es adquirir conocimiento, experiencia pero aquello no se aprende de un día para el otro, sino en el campo de acción donde se demande de nuestros talentos en su máxima fortaleza, es allí donde cada día aprendemos las más valiosas lecciones de experiencias y tendremos acceso a los tesoros del cielo azul y sus corrientes de aire nos llevaran seguros hasta nuestro hogar llevando en nuestros cuerpos las marcas de nuestros triunfos.

El vuelo del Halcón