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El talón de Aquiles

El talon de Aquiles imagen   El talon de Aquiles

Cuenta un antiguo mito que Tetis quería hacer de su hijo un ser inmortal y para lograrlo tenía que sumergirlo en las aguas del río Estigia. Cuando lo sumergió, su madre lo sostuvo de su talón derecho y fue el único punto vulnerable que no tocó las aguas de la inmortalidad.

Aquiles creció para ser un poderoso guerrero, con innumerables victorias, un héroe como ninguno. Cuando Troya fue asediada y en su última cruenta batalla, donde se libraba una feroz lucha entre troyanos y griegos, París mata a Aquiles con un certero flechazo en su talón.

Hoy existen muchos Aquiles, que se alzan como grandes guerreros, con muchas medallas de oro en su pecho y que hacen relucir sobre sus cuerpos las insignias de las batallas pero sin embargo han tenido su punto débil, su talón de Aquiles. Cuán vulnerable es el ser humano, a veces cobarde y frágil. La lección se vuelve a repetir una y otra vez, Aquiles muere de un flechazo en su punto débil.

Todos tenemos por lo menos algún punto débil que debe ser tomado en consideración, debemos ejercitar aquel músculo inactivo, aquel talento descuidado, aquella responsabilidad no deseada, todo esto son puntos que a la larga nos provocaría la ruina. Muchas veces pueden ser oportunidades que no las aprovechamos y las dejamos pasar por alto sin considerar que puede cambiar nuestras vidas, sino se toma en cuenta nuestros puntos débiles podrán ser nuestro talón de Aquiles.

No podemos ir a enfrentar grandes batallas con puntos débiles existentes en nosotros, puntos como nuestro carácter que deben ser perfeccionados, reforzados y adiestrados. No podremos enfrentarnos a los gigantes de la tierra si nuestra pequeñez no está apta para vencer. Puntos débiles descuidados de nuestro carácter permitirán ganar a nuestro enemigo.

Poseemos un talón de Aquiles que debe ser reforzado y prestarle mucha atención, quizás sea tu falta de amor, el no saber economizar, no saber ahorrar, el perder el tiempo, tu odio o tu vanidad. Si deseamos ser verdaderos vencedores descubramos nuestro talón de Aquiles antes de que otro lo descubra.

El talon de Aquiles